Escrito en Historia del arte el Sep 16th, 2009
En esta obra de Luis Meléndez (1716-1780) titulada Bodegón: peras y melón, que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Boston, se puede observar como el artista hace un uso casi total de colores de la gama cálida a pesar de utilizar un gran número de tonos fríos, esto lo consigue incorporando colores de la gama fría suavemente matizados con colores tierra (gama cálida). También podemos observar que la pincelada es sumamente fina y delicada evitando que el pincel deje su rastro.
Escrito en Bodegones, MIS OBRAS el Feb 17th, 2009
Este es un bodegón que pinté el año pasado . Los bodegones son un género de la pintura, que puede resultar muy espectacular, sobre todo si somos capacez de conseguir las combinaciones y los tonos adecuados, creando los contrastes óptimos que hagan lucir la composición. En este bodegón predominan los tonos ocres y amarillos, incluso sobre el fondo, en realidad es una composición muy sencilla. Cuando pinte algo más complejo ya os lo enseñaré a ver si os gusta. Propiedad de M. Muñoz
El bodegón es en muchas ocasiones motivo de recreo del artista. Por medio del bodegón se pueden realizar auténticas obras de arte donde expresar el sentido de la composición y la habilidad del artista. Un ejemplo, de este perfecto sentido del equilibrio en la composición, y un delicado pero armonioso trabajo con el color, es este bodegón al óleo, “Membrillo, lechuga, melón y pepino”, de Fray Juan Sánchez Cotán (1561-1627), el cuál se conserva en la Fine Arts Galley de San Diego (California).
El óleo está considerado como el procedimiento pictórico más importante de cuántos existen. Desde su aparición los genios de la pintura no han dejado de sorprender con su gran maestría, creando obras de arte capaces, de mezclar opacidad con transparencias, un buen ejemplo de esto, podemos verlo en este mágnifico “Bodegón con limones, naranjas y rosa”, de Francisco de Zurbarán (1598-1664). Este cuadro forma parte de la colección del conde Contini-Bonacossi, en Florencia. Podemos observar el enorme contraste que existe, entre la gran luminosidad y transparencia de los limones, y la opacidad del fondo y mesa que conforman el bodegón.